Un haz de luz transformado en calor puede ser usado para conocer las cualidades físicas de ciertos materiales. Según el especialista del Centro de Investigación en Ciencia Aplicada y Tecnología Avanzada de México del Instituto Politécnico Nacional de México (Cicata-IPN), Ernesto Marín Moares, existe un conjunto de técnicas fototérmicas capaces de estudiar este fenómeno y sus implicaciones para la ciencia, tanto básica como aplicada.

“Los métodos basados en ondas térmicas sirven para caracterizar nanofluidos, que no son otra cosa que fluidos (sólidos o líquidos) con partículas nanométricas, es decir, del tamaño de una milmillonésima parte de un metro. A través de la luz se determinan las propiedades de transferencia de calor, lo que permite diseñar tecnologías más eficientes”, informó Marín durante el I Taller Avanzado Latinoamericano sobre Métodos Numéricos, Instrumentación y Medición en Dinámica de Fluidos, organizado por el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic) y el Centro Internacional de Física Teórica (Ictp) “Abdus Salam” en Italia.

 photo calor2.jpg

Dichas ondas térmicas son variaciones de temperatura que se forman en una sustancia cuando esta absorbe energía luminosa y la convierte en calor. Las propiedades de las ondas térmicas se ven alteradas por las propiedades de la sustancia donde ellas se propagan, por lo que estudiándolas es posible identificar las propiedades mismas de la sustancia bajo observación y de su entorno, tales como conductividad térmica y difusividad, espectros ópticos de absorción, tasa fotosintética en plantas, permeabilidad en membranas, entre otras. El propósito de las técnicas fototérmicas es generar y detectar esas ondas.

De acuerdo con el experto, en la actualidad es de gran importancia la búsqueda de fluidos para conducción de calor que sean de calidad. “Por ejemplo, saber cuán eficiente es el líquido de un radiador para extraer el calor de un motor. Para lograrlo, hay que entender la física que se esconde detrás”, dijo.

 photo ErnestoMari3010nMoaresFotoCortesi3010aIVIC.jpg

Además de caracterizar fluidos nanométricos, las técnicas fototérmicas también pueden emplearse para efectuar análisis no destructivos de materiales sensibles como las obras de arte. “No para limpiarlas como haríamos con la radiación láser, sino para monitorear la calidad de la limpieza de las mismas. Con estas técnicas puedo ver lo que hay debajo de la superficie sin necesidad de quitar lo que hay encima. Aplica igual para ver grietas en tuberías sin tener que romperlas”, aclaró Marín.

Desde 1993 se emplean nanofluidos para estudiar la conductividad térmica y aunque a finales del siglo XVIII se habló del fin de la física porque aparentemente todo había sido descubierto y explicado, “el desarrollo de nuevas técnicas experimentales conlleva a reformular teorías y explorar nuevos métodos para ver más allá, así que es una carrera sin fin. Conocimiento hala conocimiento, saber implica más cuestionamientos, esa es la esencia del método científico”, aseguró.

Fuente: Vanessa Ortiz Piñango / Prensa IVIC

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.