El 2 de febrero de 1971 el Convenio de Ramsar, tal como se lo conoce a la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas firmada en esa ciudad de Irán a orillas del Mar Caspio, establecía que un humedal es una zona de la superficie terrestre que está temporal o permanentemente inundada, regulada por factores climáticos y en constante interrelación con los seres vivos que la habitan.

El convenio entró en vigor el 21 de diciembre de 1975 y tiene como objetivo “la conservación y el uso racional de los humedales mediante acciones locales, regionales y nacionales y gracias a la cooperación internacional, como contribución al logro de un desarrollo sostenible en todo el mundo”.

Ecosistema indispensable

Los humedales son indispensables por los innumerables beneficios o servicios ecosistémicos que brindan a la humanidad, desde suministro de agua dulce en cantidad y calidad porque tiene la capacidad de filtro, alimentos, materiales de construcción, y biodiversidad, hasta control de crecidas, recarga de aguas subterráneas y mitigación del cambio climático.

Los humedales son ecosistemas donde el suelo permanece saturado con agua o en condiciones de inundación durante un tiempo considerable. Incluye lagunas, mallines, pastizales, inundables, bosques fluviales, esteros, zonas costeras de ríos y de mar, entre otras. Todos comparten una propiedad: el agua juega un rol fundamental determinado por su estructura y su funcionamiento ecológico y donde el agua se junta con la tierra.

Como tales, tienen la capacidad de brindar beneficios y servicios ambientales para el bienestar humano: poseen la capacidad de mitigar inundaciones debido a la composición de esponja que le permite absorber el agua en momento de exceso y la libera en momento de sequía.

Regulador del cambio climático

Además, tienen una biodiversidad específica que puede vivir en esos ambientes húmedos y es debido a la estructura ecológica que los caracteriza. Los humedales son vitales para la supervivencia humana ya que son uno de los entornos más productivos del mundo y cunas de diversidad biológica y fuentes de agua y productividad primaria de las que innumerables especies vegetales y animales dependen para subsistir.

Por ello, la pérdida de la biodiversidad asociada a los humedales disminuye la capacidad de adaptación de los humedales al cambio climático. Ejemplo de ello son Los Manglares en Centroamérica que al irse perdiendo disminuyen la capacidad de enfrentar los grandes eventos climáticos extremos como los huracanes que ha vivido esa región en los últimos años. “En el Delta del Paraná (Argentina) el relleno y dragado para construcción de mega urbanizaciones y para agricultura a gran escala está provocando el aumento de las inundaciones”, ejemplificó.

Humedales en Venezuela

En la actualidad, un aproximado de 90% de los países que integran la Organización de Naciones Unidas (ONU) suscriben el acuerdo para la preservación de estos ecosistemas. Venezuela es una de las naciones contratantes de este convenio y hasta la fecha ha inscrito cinco sitios en la Lista de Humedales de Importancia Internacional Ramsar, cuya entrada en vigor fue el 23 de noviembre de 1988.

La extensión protegida por esta figura en Venezuela abarca 263 mil 636 hectáreas y está constituida por los refugios de fauna silvestre de Cuare (Falcón) y Ciénaga de los Olivitos (Zulia), y los parques nacionales Archipiélago Los Roques (Miranda Insular), Laguna de la Restinga (Nueva Esparta) y Laguna de Tacarigua (Miranda), estos tres últimos bajo la administración y manejo de Inparques. Además, un total de 158 ecosistemas de este tipo se encuentran protegidos por el Estado venezolano.

Para este año 2018, el Comité Permanente de la Convención Ramsar acordó como tema “Humedales para un futuro urbano sostenible”, en concordancia con el principal objetivo del acuerdo, el cual se centra en la “conservación y el uso racional de los humedales, mediante acciones locales y nacionales, gracias a la cooperación internacional como contribución al logro de un desarrollo sostenible en todo el mundo”.

Fuente de vida

Los humedales constituyen el hábitat de numerosas especies de aves, reptiles, anfibios y peces, pero lamentablemente diversos estudios científicos impulsados por la Secretaría del Ramsar en los últimos años demuestran que gran parte de los humedales distribuidos en todo el mundo se hallan en detrimento, lo cual es preocupante para los Estados parte.

Aunque cada país desarrolla e implementa planes especiales de conservación de humedales enmarcados en los estatutos establecidos  en la Convención Ramsar, es responsabilidad de todos cuidar de los recursos naturales. De la cantidad total de agua que contiene el planeta solo 0,2% es apta para el consumo, por lo que es necesario implementar hábitos que contribuyan con la preservación de estos espacios.

En este sentido, disminuir el consumo de agua, reducir el consumo de sustancias nocivas, consumir productos ecológicos, reciclar, educar a los jóvenes respecto al cuidado del ambiente y monitorear constantemente el estado de los humedales cercanos al lugar de residencia, son algunas formas fáciles de preservar la vida en el planeta.

Fuente: Infobae, Minea, Agencias

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